Política monetaria y actividad de los bancos centrales

16 de marzo de 2021

Los bancos centrales desempeñan un papel crucial a la hora de garantizar la estabilidad económica y financiera. Se encargan de ejecutar la política monetaria con el fin de lograr una inflación baja y estable. Tras la crisis financiera mundial, los bancos centrales han ampliado sus instrumentos para abordar los riesgos para la estabilidad financiera y gestionar la volatilidad de los tipos de cambio. Ante la pandemia de COVID-19, desplegaron una variedad de herramientas convencionales y no convencionales para distender la política monetaria, apuntalar la liquidez en mercados financieros críticos y mantener el flujo de crédito. Los bancos centrales requieren un marco de política claro para poder alcanzar sus objetivos. La adecuación de los procesos operativos a las circunstancias particulares de cada país mejora la eficacia de las políticas de los bancos centrales. El FMI presta apoyo a países de todo el mundo a través del asesoramiento sobre políticas y la asistencia técnica.

Política monetaria

Una de las principales funciones de un banco central es ejecutar la política monetaria con el fin de conseguir la estabilidad de precios (inflación baja y estable) y ayudar a gestionar las fluctuaciones económicas. El marco de política dentro del cual opera un banco central ha sido objeto de importantes modificaciones en las últimas décadas.

Desde finales de la década de 1980, el régimen de metas de inflación es el marco más utilizado en política monetaria. Los bancos centrales de Canadá, la zona del euro, el Reino Unido y Nueva Zelandia, entre otros, han establecido metas de inflación explícitas. Asimismo, muchos países de bajo ingreso están abandonando las estrategias de metas de agregados monetarios (una medida del volumen de dinero en circulación) en favor de un régimen de metas de inflación. En los últimos tiempos, en medio de preocupación por la pérdida de margen de maniobra para la aplicación de políticas y en un contexto de tasas de interés de equilibrio más bajas y decrecientes expectativas de inflación, los grandes bancos centrales han estado revisando los marcos de política monetaria.

Los bancos centrales ejecutan su política monetaria a través de ajustes de la masa monetaria, en general en operaciones de mercado abierto. Por ejemplo, pueden reducir el volumen de dinero vendiendo títulos públicos mediante un acuerdo de «venta y recompra», tomando así dinero de bancos comerciales. El objetivo de las operaciones de mercado abierto es controlar las tasas de interés a corto plazo, que a su vez influyen en las tasas a más largo plazo y la actividad económica en general. En muchos países, en especial en los de bajo ingreso, el mecanismo de transmisión de la política monetaria no es tan eficaz como en las economías avanzadas. Antes de pasar del régimen de metas monetarias al de metas de inflación, un país debe haber desarrollado un marco que permita al banco central establecer metas para las tasas de interés a corto plazo (estudio).

Tras la crisis financiera mundial, los bancos centrales de las economías avanzadas relajaron su política monetaria y rebajaron las tasas de interés, hasta que las tasas de interés a corto plazo se situaron cercanas a cero, lo cual impedía seguir rebajando las tasas de intervención (es decir, opciones de política monetaria convencionales limitadas). Coincidiendo con el aumento del riesgo de deflación, los bancos centrales emprendieron políticas monetarias no convencionales, incluida la compra de bonos a largo plazo (sobre todo en Estados Unidos, el Reino Unido, la zona del euro y Japón), con el objetivo de seguir reduciendo las tasas de interés a largo plazo y relajar las condiciones monetarias. Algunos bancos centrales incluso situaron las tasas de interés a corto plazo por debajo de cero.

En respuesta a la pandemia de COVID-19, los bancos centrales han activado medidas sin precedentes para distender la política monetaria en el mundo entero, proporcionar abundante liquidez a los mercados de financiamiento centrales y mantener el flujo de crédito. A fin de atenuar la presión en los mercados locales de bonos y de divisas, los bancos centrales de muchas economías emergentes recurrieron a intervenciones cambiarias y, por primera vez, a programas de compras de activos (véase el observatorio de políticas frente a la COVID-19 establecido por el FMI).

Regímenes y políticas de tipo de cambio

La elección del marco monetario está estrechamente vinculada a la del régimen de tipo de cambio. Un país con un tipo de cambio fijo tendrá un margen de maniobra para ejecutar una política monetaria independiente más limitado que un país con un tipo de cambio más flexible. Algunos países, aunque no fijan el tipo de cambio, sí intentan controlar su nivel, lo cual podría implicar sacrificar el objetivo de la estabilidad de precios. Un régimen de tipo de cambio totalmente flexible es compatible con un régimen de metas de inflación eficaz.

Política macroprudencial

La crisis financiera mundial puso de manifiesto la necesidad de que los países contengan los riesgos para el conjunto del sistema financiero a través de políticas enfocadas en el ámbito financiero. Muchos de los bancos centrales cuyo mandato incluye fomentar la estabilidad financiera han actualizado sus marcos correspondientes, por ejemplo, mediante la creación de marcos de política macroprudencial.

Para ser eficaz, la política macroprudencial necesita el respaldo de un marco institucional sólido. Los bancos centrales están en condiciones de ejecutar la política macroprudencial por su capacidad de análisis del riesgo sistémico. Además, acostumbran a ser relativamente independientes y autónomos. En muchos países, los legisladores han encomendado el mandato macroprudencial al banco central o a una comisión especial del mismo.

Sea cual sea el modelo utilizado para aplicar la política macroprudencial, la configuración institucional debería ser suficientemente sólida para hacer frente a las fuerzas de oposición del sector financiero y las presiones políticas, así como para establecer la legitimidad y la responsabilidad de la política macroprudencial. Debe garantizar que se dé a las autoridades objetivos claros y se les confieran las potestades legales necesarias, y fomentar la cooperación de los demás organismos de supervisión y regulación (véanse los aspectos críticos de la política macroprudencial). Se necesita un proceso especial para poner en práctica esta nueva función de políticas, correlacionando un análisis de las vulnerabilidades sistémicas con las medidas de política macroprudencial (Notas de Orientación al Personal sobre Política Macroprudencial).

En respuesta a la pandemia de COVID-19, muchos países relajaron los mecanismos macroprudenciales para complementar otras políticas con el objetivo de absorber las tensiones en el sistema financiero y respaldar el suministro de crédito a la economía. Esa distensión puede estar de acuerdo con el marco actual del FMI.

El respaldo del FMI a un marco eficaz para los bancos centrales

El FMI promueve el desarrollo de marcos eficaces para los bancos centrales a través de supervisión multilateral, análisis de políticas y estudios, diálogo bilateral con los países miembros y recopilación de datos para el análisis y el estudio de políticas.

La supervisión multilateral, el análisis de políticas y los estudios pueden mejorar los desenlaces mundiales:

  • El FMI ha brindado asesoramiento sobre políticas para evitar los efectos colaterales potenciales del despliegue y el repliegue de una política monetaria no convencional y establecido principios para la evolución de los regímenes de políticas en los países de bajo ingreso. 
  • El FMI ha examinado también las interacciones entre la política monetaria y macroprudencial, y formulado principios para el establecimiento de marcos macroprudenciales eficaces. 

El FMI mantiene un diálogo constante con los bancos centrales de los países miembros a través de la supervisión bilateral (consultas del Artículo IV), los PESF y la asistencia técnica:

  • En las consultas del Artículo IV, el FMI ofrece asesoramiento sobre medidas de política monetaria para lograr una inflación baja y estable, así como sobre el establecimiento de marcos de política monetaria y macroprudencial eficaces. 
  • El Programa de Evaluación del Sector Financiero (PESF) brinda a los países miembros una evaluación de los sistemas financieros y asesoramiento detallado sobre marcos de política para contener y controlar los riesgos para la estabilidad financiera, incluido el marco de política macroprudencial, que a menudo se aborda en notas técnicas especiales (p. ej., FinlandiaPaíses BajosRumania).
  • Los programas de países respaldos por un acuerdo con el FMI suelen incluir medidas diseñadas para fortalecer la política monetaria y la gobernanza de los bancos centrales. 
  • La asistencia técnicaayuda a los países a crear instituciones, marcos jurídicos y capacidad más eficaces. Entre los temas abordados destacan los marcos de política monetaria, los regímenes de tipo de cambio, la transición de un sistema de metas de agregados monetarios a otro de metas de inflación, la mejora de las operaciones del banco central (por ejemplo, operaciones de mercado abierto y gestión de divisas) y la aplicación de la política macroprudencial.

Para informar la elaboración y el estudio de políticas, el FMI también colabora con los países miembros para establecer y mantener bases de datos:

  • Desde hace tiempo, el FMI hace un seguimiento de los arreglos establecidos por los países para la política monetaria (AREAER), así como de los marcos jurídicos de los bancos centrales (CBLD), y sus operaciones e instrumentos monetarios (MOID).
  • Hace poco, lanzó una nuevaencuesta anual de las medidas e instituciones macroprudenciales. Esa encuesta respaldará el asesoramiento del FMI y a las autoridades del mundo entero, proporcionando detalles sobre el diseño de las medidas macroprudenciales y permitiendo comparaciones entre países y a lo largo del tiempo.
  • El FMI además ha compilado una base de datos histórica exhaustiva de medidas macroprudenciales (iMaPP) que integra la información más reciente de la encuesta y permite evaluar los iMaPP de los instrumentos macroprudenciales. Los economistas del FMI utilizan esta base de datos para medir los efectos de las políticas; su uso está también a disposición de investigadores del mundo entero.   
  • En respuesta a la pandemia de COVID-19, el FMI publicó una serie de notas para ayudar a los países miembros a abordar el impacto económico. Las notas sobre estadísticas monetarias y financieras abarcan diversos temas de política monetaria y banca central.
  • Hace poco, el FMI realizó una recopilación exhaustiva y estructurada de las intervenciones directas de los bancos centrales en los mercados. La nueva base de datos sobre intervenciones de bancos centrales (CBID, por sus siglas en inglés) permite a los economistas del FMI hacer un seguimiento de los esfuerzos de las autoridades por respaldar los mercados financieros en medio de la pandemia de COVID-19.